Mostrando entradas con la etiqueta cortometrajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cortometrajes. Mostrar todas las entradas

Los mejores cortos del año pasado


Teclópolis, cortometraje animado de Javier Mrad, ganó la séptima edición de "La noche del cortometraje", que se realizó a mediados de diciembre en el cine Gaumont. La película de Mrad, de 12 minutos, representó al Festival Tandil Cortos y refleja los problemas de contaminación plástica. También ganaron premios Ana y Mateo, de Natural Arpajou, que quedó segundo; y No me ama, de Martín Piroyansky, tercero.

La noticia es viejísima. Pero sirve como excusa para postear el video de un corto anterior de Mrad, 2 metros (2006), tan ingenioso como divertido. Como de costumbre, algunos de éstos y otros cortos pueden verse en los sitios Sólo Cortos y Cortomanía. ■

Consumos

– Algunos sostienen que en muchos casos los chicos reconocen primero algunos logos antes que varios conceptos, ¿esto podría llegar a formar una nueva forma de percepción del mundo?

- Es probable que estos objetos de deseo que uno acepta de hecho quizá porten una sensibilidad y sean una manera de pensar lo real. Los logotipos transnacionales son los grandes observadores, analistas y controladores de la vida cotidiana. No sé si llegan antes o después, pero siguen de cerca nuestras conductas y nuestros deseos.
Julián Gorodischer, autor del libro Orden de compra. Diarios de un comprador compulsivo (Editorial Marea), entrevistado por Patricio Barton en el diario Crítica.

El video que abre el post corresponde a los primeros segundos de Logorama (2009), cortometraje francés que a pesar de utilizar los logos de más de mil empresas no recibió ninguna demanda, como contó María en Espectadores. No sólo eso: algunas compañías hasta se lamentaron por no estar. Como no podía ser de otro modo, fue premiado en la reciente entrega de los Oscars. ■

Cortos contra el frío en Olavarría [*]

Eduardo Calcagno, Pablo Ratto y Gustavo Garzón en la premiación del Fico 2009
Viernes, nueve y pico de la noche. Afuera el Sol ya se ocultó y un frío que hiela la sangre comienza a ganar las calles púlcras y vacías. Adentro el clima es completamente distinto. El Salón Rivadavia luce colmado. Más de sesenta personas atienden en silencio a las imágenes que emite el proyector. Es que el arte siempre genera algo, moviliza, invita a pensar sobre el mundo que nos rodea. Aunque más no sea para combatir el frío.

El fin de se semana pasado se realizó la tercera edición del Festival Internacional de Cortos Olavarría (Fico), que por primera vez estuvo disociado de la Muestra de Cine Nacional Lucas Demare. Un festival pequeño en posibilidades y pretenciones pero cálido y bien organizado.

'Un juego absurdo', de Gastón RothschildLa competencia oficial, integrada por dieciocho películas argentinas y una española, fue por demás despareja. Por caso, los escolares Aula Magna, de Mariano Hueter, y Helado de mandarina, de Delfina Curia, compartieron cartel con los mucho más profesionales Toro verde, de Laura Durán, y Un juego absurdo, de Gastón Rothschild, integrantes del largometraje colectivo Historias breves V que tuvo su estreno comercial en abril pasado.

Pero al margen de las diferencias el balance fue satisfactorio. Se vieron un puñado de películas interesantes de realizadores a los que habrá que seguir con atención. Como Sacarse las medias con el dedo gordo del pie, de Alejandro Bermúdez, que narra con naturalidad y buen humor las anécdotas de una pareja que se pasa todo un domingo en la cama. O Túneles en el río, de Igor Galuk, en el que un padre y dos de sus hijos van de pesca a las inhóspitas costas del Río de la Plata. O las búsquedas visuales de El secuestro por Edgardo Fuentes, en el que Lucas de Araujo E Sá se arrima demasiado de la obra de Darren Aronofsky. O la apuesta casi experimental de Cosas que sólo suceden en los sueños de las personas que no saltan del tren en la vida real, de Ian M. Kornfeld, fallida en el relato pero fascinante en sus imágenes.

'El empleo', de Santiago Bou GrassoEl jurado (Gustavo Garzón, Eduardo Calcagno y Pablo Ratto) decidió que el premio mayor, los cinco mil pesos, fueran para Un juego absurdo, película divertida, tal vez demasiado publicitaria en su estética, en el que un adolescente intenta vencer sus miedos y encarar a una chica. Lo mejor, sin embargo, lo ofreció el corto animado El empleo, de Santiago Bou Grasso, que en apenas siete minutos plantea una idea tan sencilla como sorprendente y dispara montones de reflexiones acerca del sometimiento y las relaciones laborales.

Algunas de estas obras se pueden ver en YouTube y servicios similares. Busquen, vale la pena. Porque el arte siempre genera algo, moviliza, invita a pensar sobre el mundo que nos rodea. Busquen, aunque más no sea para combatir el frío. ■

[*] Versión ligeramente extendida de un artículo publicado el sábado 15 de agosto en el diario La Razón de Buenos Aires.

Los mejores cortos del año

Amor autoadhesivo, de Leticia Christoph y Pablo Barbieri
El corto Amor autoadhesivo, de Leticia Christoph y Pablo Barbieri, ganó el miércoles el premio al mejor filme de la cuarta edición de "La noche del cortometraje", una gala realizada en el Gaumont en la que concursaron 12 cortos premiados durante 2007 en los principales festivales de cine del país.

La película de Christoph y Barbieri, que protagoniza la actriz y performer Natascha Méndez, recibió el primer premio del concurso: todos los gastos para su ampliación a 35 milímetros y su exhibición durante 2008 en los Espacios Incaa del país y el exterior. El corto también obtuvo el Premio Rubén Bianchi, que se instauró este año como homenaje al creador del evento. Mariana Arruti, Fernando Spiner, Clara Zapettini y Hugo Castro Fau, los integrantes del jurado, destacaron "el nivel de realización, calidad en todos sus rubros técnicos y artísticos y la efectividad de su relato metafórico".

Lapsus, de Juan Pablo ZaramellaLos miembros del jurado también entregaron dos menciones honoríficas. Una para Al sol en bici, comedia absurda dirigida por el colectivo de realizadores Humus, por "su original tratamiento del humor y el muy buen nivel en todos los rubros técnicos". La otra, a Lapsus, hilarante film de animación de Juan Pablo Zaramella, por "su gran capacidad de síntesis, su excelente factura técnica y la contundencia de su humor".

Además de los tres trabajos premiados, participaron del concurso los cortos A,B,C,etc, de Sergio Subero; Una canción de Navidad, de Adrián Fabrissin; Los barcos encallan, de Igor Galuk; Séptimo piso, de Federico Peretti; Trillizas propaganda, de Fernando Salem; Estación Barrow, de Lucas Deni; Mis pies, de Matías Herrera Córdoba; Punto, de Martín Maidana; y Feliz cumpleaños, de Matías Daniel Zanoto.

Algunas de estas obras se pueden ver en los sitios Sólo Cortos y Cortomanía. Ambos piden registrarse, gratis. ■