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Todas las nominadas al Oscar (primera parte)

Breves comentarios sobre las nominadas al Oscar como Mejor Película. En esta entrada, las primeras cinco ordenadas alfabéticamente.

Afiche de '127 horas'127 horas (127 Hours)
Dirección: Danny Boyle. Elenco: James Franco, Kate Mara, Amber Tamblyn, Sean Bott. Nominaciones: 6.
En medio de una industria cinematográfica que parece obsesionada con abrazar certidumbres (artísticas, comerciales) a Boyle le gusta tomar riesgos, por lo que sus películas suelen ser cuanto menos interesantes. Aquí cuenta una historia real (de la que conviene no saber nada antes de entrar a la sala) de modo poco convencional y muy ingenioso. Situada en el peligroso espacio entre la superficialidad pop y el drama circunspecto, la película logra nutrirse de lo mejor de ambos. Boyle sabe cuándo reflexionar, cuándo excitar y cuándo emocionar, siempre con argumentos nobles (incluso en los momentos más ríspidos).


Afiche de 'El cisne negro'El cisne negro (Black Swan)
Dirección: Darren Aronofsky. Elenco: Natalie Portman, Mila Kunis, Vincent Cassel, Barbara Hershey, Winona Ryder. Nominaciones: 5.
Luego de la anomalía que fue El luchador (su mejor película, incluso a pesar suyo) Aronofsky vuelve a transitar caminos conocidos. Pero aquí, como nunca antes, asesina a la metáfora en pos de una literalidad extrema que sostiene hasta el final, solemne y grandilocuente. Es camp, como ya dijeron muchos, pero en el sentido más puro del concepto. Camp por involuntario y absolutamente serio, de una seriedad que fracasa, para ponerlo en palabras de Susan Sontag. Los absurdos melodramáticos son tomados tan en serio que deleitan por auténticos.


Afiche de 'El discurso del Rey'El discurso del Rey (The King's Speech)
Dirección: Tom Hooper. Elenco: Colin Firth, Helena Bonham Carter, Derek Jacobi, Robert Portal, Richard Dixon. Nominaciones: 12.
Típica película sin riesgos que invita a la crítica más haragana a acumular adjetivos y a los espectadores con pretensiones a elogiar la fotografía. Ni tan dramática para ser un drama ni tan cómica para ser una comedia, aunque lo suficientemente tramposa como para limar las aristas más controvertidas de sus personajes. Una película que entiende a la política no como una construcción colectiva sino apenas como una cuestión de actitud, con un celebradísimo duelo actoral que no es tal porque uno de los dos personajes protagónicos (el de Firth, interpretado bien al gusto de la Academia) tiene menos profundidad que el Río de la Plata. Una película demasiado mediocre, casi teatro filmado.


Afiche de 'El ganador'El ganador (The Fighter)
Dirección: David O. Russell. Elenco: Mark Wahlberg, Christian Bale, Amy Adams, Melissa Leo, Mickey O'Keefe. Nominaciones: 7.
Como en las buenas películas que se adentran en el boxeo y sus arrabales (Toro salvaje y Gatica, el mono, para ejemplificar con dos obras maestras), lo importante transcurre fuera del ring. Con humor pero sin reírse, tomándose las cosas en serio pero sin suntuosidades, El ganador transita todos los tópicos de lo que ya casi es un subgénero y sale bien parada, a pesar de algunos subrayados y de la composición francamente caricaturesca de un puñado de personajes. Las canciones elegidas (de Led Zeppelin a 'Til Tuesday, de Traffic a los Red Hot Chili Peppers) son uno de los puntos altos.


Afiche de 'El origen'El origen (Inception)
Dirección: Christopher Nolan. Elenco: Leonardo DiCaprio, Joseph Gordon-Levitt, Ellen Page, Marion Cotillard, Michael Caine. Nominaciones: 8.
Nolan no sabe filmar escenas de acción (se esconde detrás de un montaje veloz: una huida ante la dificultad, definía Truffaut) y no entiende el cine clásico de Hollywood. Pero a diferencia de su Batman, que tenía -sobre todo en la segunda película- el mérito de hacer creíble y contemporánea hasta la médula la ridícula historia de un millonario que se disfraza por las noches para combatir el delito, aquí se abusa de diálogos interminables, graves y sobreexplicativos, y lo que subyace debajo de tanta parafernalia visual es psicología de artículo de Wikipedia. Una pavada. ■

¿De la abyección?

Dev Patel y Freida Pinto en 'Slumdog Millionaire'
Cuando Jacques Rivette planteó la idea de la abyección, hace casi 50 años, hablaba de una película sobre el Holocausto. Sostenía que ante ese tipo de temas cualquier búsqueda de realismo es incompleta, que "cualquier enfoque tradicional del 'espectáculo' denota voyeurismo y pornografía".

Afiche de 'Slumdog Millionaire'
SLUMDOG MILLIONAIRE - ¿QUIEN QUIERE SER MILLONARIO? (2008)
Título original: Slumdog Millionaire. Fecha de estreno: en Estados Unidos, 12 de noviembre; en Argentina, 12 de febrero de 2009. País: Estados Unidos y Gran Bretaña. Duración: 120 minutos. Dirección: Danny Boyle. Producción: Christian Colson, Paul Ritchie. Guión: Simon Beaufoy, sobre una novela de Vikas Swarup. Fotografía: Anthony Dod Mantle. Montaje: Chris Dickens. Música original: A.R. Rahman. Elenco: Dev Patel (Jamal K. Malik), Madhur Mittal (Salim), Freida Pinto (Latika), Anil Kapoor (Kumar), Irrfan Khan (jefe de policía).

Con los años los conceptos suelen desvirtuarse. Así como hoy cualquier director con un puñado de obras atendibles es catalogado de auteur, a cualquier película que muestra alguna crueldad se la tilda de abyecta. Slumdog Millionaire, la última de Danny Boyle, cayó en la volteada. ¿Lo merece?

Hay, por encima de todo, una cuestión que permite refutar las acusaciones. Slumdog Millionaire - ¿Quién quiere ser millonario? (tal el ridículo título con el que se estrenó en Argentina) no tiene pretensiones de realidad. Todos los padecimientos de Jamal (que el crítico Diego Batlle se encargó de enumerar, con bastante saña, en Otros Cines [*]) se narran desde sus recuerdos, y la película, aunque ocasionalmente cambia el punto de vista, nunca se despega de eso. Todo es una gran ilusión -cuento de hadas o fábula, sostienen algunos- y Boyle jamás busca ocultarlo.

Por eso las preguntas del conductor del programa de concursos encajan a la perfección con la vida de Jamal. Por eso los pibes caen del tren y quedan, oh casualidad, frente al Taj Mahal. Por eso el protagonista encuentra sin mayores problemas a Latika en una ciudad de casi 14 millones de habitantes. Está todo escrito (It is written), como la respuesta que, al final, entrega la película al multiple choice que se planteaba de entrada. Está escrito, está guionado, es ficción. El baile final, mientras pasan los créditos, que algunos vieron como descolgado o incoherente, está completamente en sintonía con esto. Sólo hace más evidente la ilusión, que siempre estuvo ahí.

Esto no es Ciudad de Dios (Cidade de Deus, Fernando Meirelles, 2002), en la que le pegan un tiro en el pie a un nene y el director hace un primer plano. Tampoco Babel (Alejandro González Iñárritu, 2006), con sus intenciones de aleccionar sobre los problemas del mundo. Menos aún Tropa de Elite (José Padilha, 2007), con su pretendido realismo televisivo. Es una historia de amor, ficcional por donde se la mire, sin realismos.

Creerán entonces que quien suscribe se enamoró del film y defiende cada una de las diez nominaciones a los Oscar. Bueno, no. La película, se dijo, no es abyecta, aunque sí cae en algunos excesos y por momentos amaga con golpear debajo del cinturón. Ese es su principal problema. La escena de la tortura (que Boyle mantiene ligeramente fuera de campo) es una pifia no sólo por lo que muestra sino porque está en un registro distinto al del resto del film. Algo similar ocurre cuando los mafiosos le queman los ojos a un chico y, quizá en menor medida, cuando es asesinada la madre de Jamal. Todo eso tendría que haber sido atenuado.

A este problema hay que sumar la reiteración en exceso de un recurso: la idea original (contar la historia de un hombre a partir de las preguntas que le hacen en un concurso) es muy buena, pero el ir y venir entre la actualidad y los flashbacks se torna repetitivo y predecible. Eso, un final algo empalagoso, alguna escena de folletín turístico (la del Taj Mahal) y los excesos ya mencionado hacen de Slumdog... una película mediocre aunque disfrutable, que vale la pena ver. Pero -perdón por la insistencia- de ninguna manera abyecta. ■

[*] En la nota citada, Battle sostiene que "Slumdog Millionaire es el tipo de películas que suelen distanciar y hasta enemistar a críticos y cinéfilos con el resto de los mortales". Nada que ver: la de Boyle no parece ser de esas que se aman o se odian, o de esas que el público adora y la crítica destruye. En el medio hay montones de miradas distintas, que no tildan a la película de abyecta ni la abrazan como una obra maestra absoluta. Algunos ejemplos: Hernán en Plano Cenital; Carolina en Morir en Venecia; Leonardo M. D'Espósito en Crítica; Martín Pérez en Radar.