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La TV aprovecha un espacio que el cine deja vacante [*]

Sonja Sohn, Wendell Pierce y Dominic West en 'The Wire'
"El cine tiene que competir con la televisión, y ahora hay tantas películas de una hora maravillosas por TV. La serie The Wire, por ejemplo. Es perfecta, no se puede competir con ella. El cine tiene que ser algo diferente, tiene que dar objetos más extraños". Así explicó el gran director francés Arnaud Desplechin por qué sus películas (como la maravillosa El primer día del resto de nuestras vidas) siempre duran más de dos horas.

Desplechin no se equivoca. The Wire, que HBO emitió entre 2002 y 2008, no sólo es excelente sino que, además, ofrece algo que Hollywood parece haber dejado de lado: riesgos. Mientras el cine industrial apenas se atreve a apostar por inversiones seguras (secuelas, remakes, adaptaciones de best sellers o videojuegos), la originalidad aparece en la pantalla chica, sobre todo a partir de guiones tan intrincados como gancheros. El masivo fenómeno de Lost, cuya sexta y última temporada podrá verse desde mañana en Argentina, es un buen ejemplo al respecto.

Desde que a principios de los noventa David Lynch le otorgó otra densidad a las series con Twin Peaks se ha recorrido un largo camino, en el que Los Soprano, Seinfeld y Six Feet Under -por nombrar sólo algunas- deberían ser mojones infranqueables. De allí que cada tanto algún intelectual, algo alucinado pero no del todo, lance aquello de que si los grandes escritores clásicos vivieran escribirían guiones para televisión. ■

[*] Esta columna fue publicada hoy en el diario La Razón de Buenos Aires. La cita de Desplechin fue tomada de una entrevista con el diario Clarín de julio del año pasado.

Televisión como en el cine


La televisión argentina de aire no desborda calidad y mucho menos originalidad. De todas maneras se pueden encontrar algunas cosas interesantes. Hermanos y detectives fue un buen ejemplo de esto último. Damián Szifrón, autor de dos muy recomendables películas, apeló en la serie a un lenguaje bien cinematográfico, cargados de referencias cinéfilas.

El plano secuencia que abrió el episodio Tiempos difíciles, emitido originalmente el viernes 27 de octubre del año pasado, fue notable, como pueden comprobar en el video que encabeza este post. Está claro: no es el comienzo de Sed de mal (Touch of Evil, 1958), una de las obras cumbres del maestro Orson Welles. Pero se trata de un ejercicio sumamente infrecuente en la ficción de TV nacional.

Desde este martes, Telefé repone otra vez Hermanos y detectives todas las noches a las 21. Una buena oportunidad para quienes no la vieron. O para volver a disfrutar una de las mejores producciones televisivas de los últimos años. ■

Miami Vice y la nostalgia ochentosa

Promoción de Miami Vice del canal de cable Retro
Página/12 publicó hace cuatro meses una nota en la que programadores de televisión y analistas opinan sobre el revival de los años ochenta en el cine y la TV. La reposición de series de la década y el estreno en los últimos años de varias remakes es una tendencia, sí, aunque no del todo nueva.

En general, se regresa a los ochenta con cierta nostalgia que suele quedar apenas en lo estético. "Esos raros peinados nuevos", como cantaba Charly. Colores fluo, luces de neón, peinados abultados, jeans nevados, sacos con hombreras... Pero, más allá de las movidas publicitarias como la del canal Retro, está claro que no todo lo que se hizo en esa década quedó encorsetado por una estética que hoy, por ridícula, resulta graciosa.

Don Johnson y Philip Michael ThomasJosé Luis Tasinazzo, uno de los entrevistados, sostenía en aquella nota: "En las series de los ochenta podemos destacar el cuidado del aspecto visual, los guiones. Se ve si se comparan Starsky & Hutch con Miami Vice: ves más movimiento de cámara, mejor fotografía, más criterio en la dirección de las escenas, más cuidado en lo estilístico, la noche está bien iluminada, como una película". Y agrega: "En los setenta se iluminaba el lugar en el que bajaba el personaje y nada más. En los ochenta se empezaban a contratar directores de cine para hacer capítulos. En Miami Vice llegó a estar Abel Ferrara, ni hablar de David Lynch en Twin Peaks".

Los ochenta no significaron un salto de calidad generalizado. Algunas series, como Miami Vice [1] y más tarde Historia del crimen, estaban bien hechas. Otras (El auto fantástico, Brigada A, MacGyver) no. Lo de Twin Peaks es distinto: se trata de una realización de autor y, además, es de comienzos de los noventa.

Hay que despegar algunas cosas de la nostalgia ochentosa. No es lo mismo Relax, de Frankie Goes to Hollywood, que Money for Nothing, de Mark Knopfler y sus Dire Straits, por citar dos hits de la época. No es lo mismo Human League que Depeche Mode. Ni hablar de enormes artistas como Madonna, Prince o Bruce Springsteen, que trascendieron largamente aquella década.

En este sentido Miami Vice (División Miami en Argentina, Corrupción en Miami en España) merece una vindicación. Las cinco temporadas de la serie (1984-1989), producida por Michael Mann, fueron interesantes al margen de los sacos arremangados de Don Johnson, la música de Jan Hammer, los tonos pastel de la comisaría, las chicas en bikini y algunas baladas pop insufribles. Tenía historias con algún grado de complejidad, bien guionadas, personajes con cierta profundidad más allá de su rol policial, una estética cuidada, buenos climas y algunas -pocas, es cierto- actuaciones sólidas, con Edward James Olmos a la cabeza. Era una serie adulta, relativamente compleja, que aportaba matices a la clásica antinomia policía-ladrón o buenos-malos. Nada extraordinario, pero claramente superior a la media.

Bruce Willis, Miles Davis y Frank Zappa en Miami ViceNo sólo Ferrara dirigió un par de capítulos. Participaron otros directores "cinematográficos" como Rob Cohen, Christopher Crowe y el propio Olmos. Y una lista enorme de cameos: Annette Bening, Bruce Willis, Viggo Mortensen, Ben Stiller, Chris Cooper, Wesley Snipes, Liam Neeson, Michael Richards, Chris Rock, Julia Roberts, Dennis Farina, Melanie Griffith, Benicio Del Toro, Don King, Roberto "Mano de Piedra" Durán, Gene Simmons, Ted Nugent, Frank Zappa, Phil Collins, Miles Davis, James Brown, Little Richard.

Algo similar ocurrió con la película de Mann [2], estrenada el año pasado. A diferencia de otras series de la época (Starsky & Hutch, Los dukes de Hazard, S.W.A.T.), con Miami Vice se tomaron ciertos riesgos para hacer una revisión más que una remake. Mann sólo mantuvo los nombres de los personajes, ciertas características y, en parte, el escenario. No hay cameos de los antiguos protagonistas y la acción transcurre en la actualidad, no es los ochenta. Se trata de un film furiosamente moderno, que refleja un mundo mucho más complejo. En este sentido es muy claro el diseño de los créditos finales: aparecen acompañados de la versión de Nonpoint de In the Air Tonight, clásico de Phil Collins utilizado en una escena célebre de Brother's Keeper, primer episodio de la serie. Lo que marca un anclaje con el original, sí, pero también una diferencia. ■

[1] Universal Studios editó en DVD las cinco temporadas de Miami Vice, aunque por ahora sólo se consiguen en zona 1.
[2] Michael Mann es uno de los pocos realizadores actuales que maneja la acción y la violencia en un código adulto, cualidad que no abunda en el cine maisnteam. Otra excepción podría ser Paul Greengrass y su saga de Bourne.