
Página/12 publicó hace cuatro meses
una nota en la que programadores de televisión y analistas opinan sobre el
revival de los años ochenta en el cine y la TV. La reposición de series de la década y el estreno en los últimos años de varias
remakes es una tendencia, sí, aunque no del todo nueva.
En general, se regresa a los ochenta con cierta nostalgia que suele quedar apenas en lo estético. "Esos raros peinados nuevos", como cantaba Charly. Colores fluo, luces de neón, peinados abultados, jeans nevados, sacos con hombreras... Pero, más allá de las movidas publicitarias como la del canal
Retro, está claro que no todo lo que se hizo en esa década quedó encorsetado por una estética que hoy, por ridícula, resulta graciosa.

José Luis Tasinazzo, uno de los entrevistados, sostenía en aquella nota: "En las series de los ochenta podemos destacar el cuidado del aspecto visual, los guiones. Se ve si se comparan
Starsky & Hutch con
Miami Vice: ves más movimiento de cámara, mejor fotografía, más criterio en la dirección de las escenas, más cuidado en lo estilístico, la noche está bien iluminada, como una película". Y agrega: "En los setenta se iluminaba el lugar en el que bajaba el personaje y nada más. En los ochenta se empezaban a contratar directores de cine para hacer capítulos. En
Miami Vice llegó a estar Abel Ferrara, ni hablar de David Lynch en
Twin Peaks".
Los ochenta no significaron un salto de calidad generalizado. Algunas series, como
Miami Vice [1] y más tarde
Historia del crimen, estaban bien hechas. Otras (
El auto fantástico,
Brigada A,
MacGyver) no. Lo de
Twin Peaks es distinto: se trata de una realización de autor y, además, es de comienzos de los noventa.
Hay que despegar algunas cosas de la nostalgia ochentosa. No es lo mismo
Relax, de Frankie Goes to Hollywood, que
Money for Nothing, de Mark Knopfler y sus Dire Straits, por citar dos hits de la época. No es lo mismo Human League que Depeche Mode. Ni hablar de enormes artistas como Madonna, Prince o Bruce Springsteen, que trascendieron largamente aquella década.
En este sentido
Miami Vice (
División Miami en Argentina,
Corrupción en Miami en España) merece una vindicación. Las cinco temporadas de la serie (1984-1989), producida por Michael Mann, fueron interesantes al margen de los sacos arremangados de Don Johnson, la música de Jan Hammer, los tonos pastel de la comisaría, las chicas en bikini y algunas baladas pop insufribles. Tenía historias con algún grado de complejidad, bien guionadas, personajes con cierta profundidad más allá de su rol policial, una estética cuidada, buenos climas y algunas -pocas, es cierto- actuaciones sólidas, con Edward James Olmos a la cabeza. Era una serie adulta, relativamente compleja, que aportaba matices a la clásica antinomia policía-ladrón o buenos-malos. Nada extraordinario, pero claramente superior a la media.

No sólo Ferrara dirigió un par de capítulos. Participaron otros directores "cinematográficos" como Rob Cohen, Christopher Crowe y el propio Olmos. Y una lista enorme de cameos: Annette Bening, Bruce Willis, Viggo Mortensen, Ben Stiller, Chris Cooper, Wesley Snipes, Liam Neeson, Michael Richards, Chris Rock, Julia Roberts, Dennis Farina, Melanie Griffith, Benicio Del Toro, Don King, Roberto "Mano de Piedra" Durán, Gene Simmons, Ted Nugent, Frank Zappa, Phil Collins, Miles Davis, James Brown, Little Richard.
Algo similar ocurrió con
la película de Mann [2], estrenada el año pasado. A diferencia de otras series de la época (
Starsky & Hutch,
Los dukes de Hazard,
S.W.A.T.), con
Miami Vice se tomaron ciertos riesgos para hacer una revisión más que una
remake. Mann sólo mantuvo los nombres de los personajes, ciertas características y, en parte, el escenario. No hay cameos de los antiguos protagonistas y la acción transcurre en la actualidad, no es los ochenta. Se trata de un film furiosamente moderno, que refleja un mundo mucho más complejo. En este sentido es muy claro el diseño de los créditos finales: aparecen acompañados de la versión de
Nonpoint de
In the Air Tonight, clásico de Phil Collins utilizado en una escena célebre de
Brother's Keeper, primer episodio de la serie. Lo que marca un anclaje con el original, sí, pero también una diferencia. ■
[1] Universal Studios editó en DVD las cinco temporadas de Miami Vice, aunque por ahora sólo se consiguen en zona 1.
[2] Michael Mann es uno de los pocos realizadores actuales que maneja la acción y la violencia en un código adulto, cualidad que no abunda en el cine maisnteam. Otra excepción podría ser Paul Greengrass y su saga de Bourne.