De no haber existido aquel primer single la historia de los ingleses Procol Harum habría sido irrelevante. Luego de un antecedente sin suerte en The Paramounts, el cantante y tecladista Gary Brooker reúne en 1967 a cuatro músicos ignotos y al letrista Keith Reid, readapta una cantata de Bach y graba A whiter shade of pale. Rápidamente vendió seis millones de copias y fue número uno en medio mundo.
Dulce y melancólico, clásico absoluto de la historia del rock, el tema fue versionado infinidad de veces por artistas tan disímiles como Annie Lennox, Michael Bolton y nuestro Charly Garcia, entre muchos otros. Y, por supuesto, llegó al cine. Martin Scorsese incluyó largamente la canción en Life Lessons, su segmento de Historias de Nueva York (New York Stories, 1989). El corto del gran Marty probablemente sea lo mejor de una película despareja (como todo intento colectivo), que parece una excusa para que Woody Allen pueda dar rienda suelta a una historia que no alcanzaba para un largometraje.
El video que abre este post es el fragmento inicial de Life Lessons, con subtítulos en castellano y todo, cortesía de Rogolagos. ■