Radar publica hoy una reseña de la obra del finlandés Aki Kaurismäki a propósito de una retrospectiva que comienza este miércoles en la Sala Lugones del Teatro San Martín. No vi ninguna de sus películas y apenas había leído algo sobre ellas por alguna nominación al Oscar o algún premio en Cannes, como El hombre sin pasado (Mies vailla menneisyyttä, 2002).
Entonces fui a buscar información y encontré una curiosidad: en 1986 dirigió Rocky VI, cortometraje de título profético, genial parodia de la cuarta entrega de la saga de Rocky Balboa, aquel mamarracho en el que Stallone pelea en Moscú, gana (no sin sufrir, claro), alecciona a los rusos sobre las bondades de la libertad y la economía de mercado y empieza a derribar el Muro de Berlín. Son ocho minutos delirantes, sin diálogos, con una música que le da una onda muy videoclip, que Kaurismäki realizó simplemente porque odia a Stallone. En YouTube, cuándo no, estaba colgado el video, que abre este post.
Septiembre, entonces, ofrece una buena posibilidad de acercarse a la obra del finlandés. ■